MAFALDA A LAS 17

2f241e66412c881c213780ade4d8c348

y y y

se nos coló Forges

IMG-20170515-WA0005

Anuncios

EL TESTIGO INVISIBLE

el-testigo-invisible_9788408034551

“Nosotros los criados testigos ciegos, mudos y sordos”

La novela está escrita en primera persona, narrada de principio a fin por Leonid, con un ordenamiento temporal  denominado “in extrema res”, ( visto ya en otras novelas comentadas), que consiste en que la narración empieza con el final de la historia, en este caso el asesinato de la familia imperial rusa, los Romanov, en manos de Yakov Yurovski y un grupo elegido de letones, que dispararon a Nicolas II, sus hijos Alexei, Olga, Maria, Tatiana y Anastasia, la zarina Alejandra, el doctor Bodkin, el cocinero Kharitonov, el valet Trupp y la doncella Demitova, en los sótanos del caserón ubicado en Ekaterimburgo, Siberia, el día 17 de julio de 1918. Algunos fallecieron inmediatamente y el resto fue rematado con las ballonetas y a golpes.

Después empieza un raconto, pero en esta novela se irá intercalando con frecuencia con la aparición del Leonid anciano en la Residencia de Montevideo, que va interviniendo y de esta manera se nos presentará la narración de unos recuerdos que nunca se han contado y que se convierten en una auténtica “confesión”.

Y nos contará los últimos seis años de esta familia, desde junio de 1912 hasta julio de 1918, con una historia plagada de acontecimientos históricos, que incluyen la vida de palacio al principio con aparente normalidad, la llegada a escena de Rasputín, ese hombre anarquico y sucio en el aspecto externo, disoluto, que se consideraba iluminado y poseedor de poderes sobrenaturales, que logró intimar hasta tal punto con la zarina que en un momento dado prácticamente era él el que decidía la vida política de un país, empobrecido en medio de la primera guerra mundial, con una lucha de clases  y la aparición de extremistas que veían a la zarina, de procedencia alemana, como una espía, con la que tenían que acabar.

Nicolas II, al que se conocía como el sangriento por la guerra con Japón y el Domingo Rojo, tampoco era querido y, primero entrando en la guerra mundial y después, desplazándose él mismo al frente, dejando al país en manos de su esposa y de Rasputín, logró colmar el desánimo del pueblo que sólo deseaba su desaparición y la de su familia. A su vuelta del frente en marzo de 1917 abdicó en su hermano Miguel y pasó a su primer exilio en Siberia, concretamente en Tolbolsk, donde llevaron una vida sin lujo, pero en familia, para mas tarde ser trasladados a ” la casa del propósito especial” en Ekaterinburgo, de dónde ya no saldrían con vida.

El elenco de personajes que nos presenta la autora es inmenso, como inmensa es la historia que nos relata. En ella conoceremos esa vida familiar de los Romanov, casados por amor, que se escribían entre ellos diariamente, rodeados de 4 hijas de una gran belleza, que no llegarían a casarse ni a hacerse adultas, los sufrimientos del único varón,  Alexei, que padecía el mal transmitido por su madre, la hemofilia, que tantas veces lo puso a las puertas de la muerte, las amigas íntimas de la familia, como Ana Vyrubova, fiel hasta el final, un grupo grande de servicio entre los que destacan los water babies, de los que Leonid y el enano Iuri serán los máximos exponentes, cocineros, profesores, doncellas, y un largo etcétera que nos entretendrán desde el comienzo de la narración.

A pesar de que estamos ante hechos trágicos en muchos momentos, Posadas es divertida en la exposición y consigue que nos encariñemos con sus personajes.

Y hay mucho AMOR, con mayúsculas, en la obra, que no adelantaré para evitar mostrar demasiado de su contenido; amores “sorpresa” que no conoceremos hasta el final, pero que harán todavía mas tierna la gran aventura de Leonid y los suyos.

Inmejorable sabor de boca, la recomiendo vivamente.

Enhorabuena a la autora: este tipo de libros nos convierten en lectores todavía más empedernidos.


AUTOR.- CARMEN POSADAS

AÑO.- 2013

SINOPSIS.-Leonid Sednev, deshollinador imperial y más tarde pinche de cocina, tenía quince años la noche del 17 de julio de 1918, cuando un grupo de militares de la Revolución bolchevique asesinó brutalmente a la familia imperial rusa. Leonid fue el único superviviente y testigo invisible de la tragedia. Mucho tiempo después, un Leonid ya anciano decide recomponer sus recuerdos y comienza este relato, desde los ojos del sirviente de la familia imperial, con el que recrea los últimos años del Imperio ruso y el cambio de régimen.